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Awtana Team13/03/25 14:496 min read

Preguntas básicas para estrategia de marketing que realmente te diferencian de la competencia

Este contenido se basa en una conversación enriquecedora del episodio del podcast Awtana Amplify, donde el CTO de Awtana, CÉSAR HERNÁNDEZ, y la Head of Marketing, MANUELA GAITÁN, analizan los errores más comunes en marketing y cómo evitarlos para lograr una verdadera diferenciación en el mercado.

Durante el episodio, CÉSAR HERNÁNDEZ y MANUELA GAITÁN comparten su experiencia en la creación e implementación de estrategias de marketing efectivas, resaltando la importancia de ir más allá de la simple captación de leads. En muchas ocasiones, las empresas se enfocan exclusivamente en atraer clientes sin definir una base estratégica sólida, lo que puede llevarlas a competir solo por precio, atraer prospectos de baja calidad o perder coherencia en su mensaje.

A lo largo de la conversación, CÉSAR HERNÁNDEZ y MANUELA GAITÁN explican cómo las empresas pueden fortalecer su identidad de marca a través de metodologías como el "Golden Circle" de Simon Sinek. Este modelo permite a los negocios definir su propósito, alinear sus estrategias con su visión y construir relaciones más significativas con sus clientes. Además, abordan casos prácticos y ejemplos reales que ilustran cómo una estrategia bien fundamentada puede marcar la diferencia en el crecimiento y posicionamiento de una empresa.

 

El error de enfocarse solo en generar leads y olvidar la estrategia

Uno de los errores más comunes en marketing es centrar todos los esfuerzos en la generación de leads y el aumento de ventas, sin construir una base estratégica sólida. Muchas empresas, con la intención de obtener resultados rápidos, se enfocan únicamente en atraer clientes potenciales sin cuestionarse aspectos fundamentales como su esencia, su propuesta de valor y su diferenciación en el mercado.

Es común que los negocios se pregunten directamente: "¿Cómo puedo vender más?", cuando en realidad, el éxito a largo plazo no depende solo de vender, sino de crear una conexión genuina con los clientes. Sin una estrategia clara, las marcas corren el riesgo de ofrecer mensajes inconsistentes, competir solo por precio o atraer prospectos que no se alinean con su oferta.

Para evitar este error, es esencial aplicar metodologías que ayuden a definir la identidad y propósito de la empresa. Una de las más efectivas es el "Golden Circle" de Simon Sinek, que se basa en responder tres preguntas clave:

  • ¿Por qué? – Representa la razón de ser de la empresa. Más allá de generar ingresos, ¿qué la motiva?, ¿qué impacto busca generar en sus clientes y en la sociedad?
  • ¿Cómo? – Describe la metodología o enfoque que diferencia a la empresa de la competencia. ¿Cuáles son sus valores y principios fundamentales?
  • ¿Qué? – Se refiere a los productos o servicios que ofrece. Es el resultado tangible de su propósito y estrategias.

En lugar de iniciar la comunicación con el "qué", las empresas deben partir del "por qué". Esta perspectiva no solo les permite diferenciarse en el mercado, sino que también genera mayor lealtad y confianza por parte de los clientes, ya que conecta con sus emociones y valores.

Construir una estrategia de marketing basada en el propósito y la autenticidad no solo mejora las ventas, sino que también garantiza un crecimiento sostenible y significativo, asegurando que la marca se posicione de manera relevante en el mercado.

 

La importancia de definir un propósito claro y diferenciado

El "por qué" de una empresa es el pilar fundamental que le permite destacarse en el mercado y conectar de manera auténtica con su audiencia. Definir este propósito va más allá de simplemente vender un producto o servicio; implica un proceso de introspección profunda para comprender la esencia de la marca, su historia y el impacto que busca generar. No es una tarea sencilla, ya que requiere coherencia, autenticidad y una conexión emocional real con sus clientes.

Muchas empresas caen en el error de enfocarse únicamente en la rentabilidad a corto plazo, dejando de lado la construcción de una relación sólida y duradera con su audiencia. Este enfoque transaccional puede generar ingresos momentáneos, pero no garantiza una fidelización a largo plazo. Por el contrario, cuando una empresa define un propósito claro y lo comunica de manera efectiva, logra generar un impacto que trasciende la venta, lo que se traduce en mayor lealtad, diferenciación y, en última instancia, crecimiento sostenido.

Un ejemplo emblemático de esto es Apple, cuya filosofía no se basa simplemente en vender dispositivos, sino en crear productos innovadores y fáciles de usar que desafíen lo convencional y empoderen a sus usuarios. Su propósito ha sido el motor de su éxito, permitiéndole no solo liderar el mercado tecnológico, sino también construir una comunidad de clientes apasionados que comparten sus valores y visión.

Conocer a tu audiencia es clave para una estrategia efectiva

Una vez que el propósito de tu empresa está definido, el siguiente paso crucial es conocer a profundidad a tu audiencia. Muchas empresas caen en el error de lanzar mensajes genéricos sin una segmentación clara, lo que no solo genera desconexión con los clientes, sino que también implica un desperdicio de recursos y oportunidades de venta.

Un caso común es el de empresas que manejan bases de datos desorganizadas, enviando mensajes masivos sin considerar los intereses, necesidades o el comportamiento de sus clientes. Por ejemplo, una empresa de telecomunicaciones puede enviar promociones de paquetes de internet a clientes que ya tienen un plan premium, generando frustración y una mala experiencia de usuario.

Otro error frecuente es asumir que todos los clientes tienen las mismas necesidades. Sin segmentación adecuada, una empresa de e-commerce puede enviar correos promocionales de productos para bebés a clientes que han comprado únicamente artículos de tecnología, perdiendo así la oportunidad de ofrecerles algo realmente relevante.

 

La solución son lo datos, la segmentación y la personalización

Para evitar estos errores, las empresas deben adoptar un enfoque basado en datos. La clave está en utilizar herramientas como:

  • CRM (Customer Relationship Management): Plataformas como HubSpot, Salesforce o Zoho CRM permiten organizar la información de los clientes, segmentarlos en categorías y rastrear su comportamiento a lo largo del tiempo.
  • Análisis de datos y BI (Business Intelligence): Herramientas como Google Analytics, Tableau o Power BI ayudan a entender patrones de consumo y preferencias, permitiendo crear campañas más efectivas.
  • Automatización de marketing: Software como ActiveCampaign o Mailchimp facilitan la personalización de mensajes según el comportamiento del usuario, asegurando que cada cliente reciba información relevante para él.

Imagina que una tienda online de ropa usa su CRM para analizar el comportamiento de compra de sus clientes. Con esta información, puede segmentarlos en:

  1. Compradores frecuentes – Clientes leales que pueden recibir descuentos exclusivos y acceso anticipado a nuevas colecciones.
  2. Clientes esporádicos – Aquellos que compran ocasionalmente pueden recibir campañas de retargeting con ofertas especiales para incentivar compras repetidas.
  3. Nuevos clientes – Usuarios que realizaron su primera compra recientemente pueden recibir guías de estilo o recomendaciones personalizadas para generar engagement.

Gracias a esta segmentación, la tienda puede ofrecer mensajes mucho más personalizados, aumentando la tasa de conversión y la satisfacción del cliente.

Conclusión

El marketing efectivo no se trata únicamente de generar leads o aumentar las ventas a corto plazo; se trata de construir una estrategia sólida basada en un propósito claro y diferenciado. A lo largo del episodio del podcast Awtana Amplify, CÉSAR HERNÁNDEZ y MANUELA GAITÁN resaltan cómo muchas empresas caen en el error de enfocarse solo en captar clientes sin definir su identidad y visión a largo plazo, lo que las lleva a competir por precio, perder coherencia y atraer prospectos que no se alinean con su propuesta de valor.

Uno de los pilares fundamentales para evitar este error es aplicar metodologías estratégicas como el "Golden Circle" de Simon Sinek, que permite definir el "por qué", el "cómo" y el "qué" de la empresa. Al empezar desde el propósito, las marcas pueden conectar de manera genuina con su audiencia y diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo. Ejemplos como Apple demuestran que una estrategia basada en propósito no solo impulsa las ventas, sino que genera fidelización, posicionamiento y un impacto duradero.

 

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